May 22, 2022 4:27 pm
Los microrganismos subterráneos juegan un papel fundamental para regular los gases de efecto invernadero, según el CSIC

Los microrganismos subterráneos juegan un papel fundamental para regular los gases de efecto invernadero, según el CSIC

   MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) –

   Los microrganismos subterráneos juegan un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático, ya que pueden llegar a eliminar entre el 65 y el 90 por ciento del metano atmosférico (CH4), un gas de gran impacto en el cambio climático, según una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

   El trabajo de investigación ha sido publicado en la revista Science of the Total Environment explica que los sedimentos de las cuevas oxidan el metano y fijan el CO2 lo que contribuye a reducir el efecto de estos gases en el calentamiento global.

   La investigación pionera, realizada por un equipo de investigación en el que participa el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN-CSIC), explica el papel decisivo de los ecosistemas cavernarios en la regulación de gases como el dióxido de carbono (CO2) o el metano (CH4) y demuestra como la microbiota –el conjunto de organismos microscópicos– presente en los ecosistemas subterráneos para oxidar (eliminar) del 65 al 90 por ciento del metano y para biomineralizar cantidades importantes del dióxido de carbono.

   “Hemos comprobado que la microbiota, además de estar en la base de la cadena trófica por ser los nutrientes principales del conjunto de las especies que habitan en las cuevas, controla la concentración de gases de efecto invernadero”, explica el investigador del MNCN, Sergio Sánchez-Moral.

   El investigador explica como el secuestro de gases como el metano y el CO2 es decisiva y tiene una influencia directa en la presencia de estos gases en la atmósfera. “El potencial de este descubrimiento es muy alto si somos capaces de aplicar los resultados en su mitigación mediante la bio-remediación”, continúa.

   Los resultados del estudio han permitido identificar los taxones y las vías metabólicas más eficaces en el consumo y la absorción de los gases. En concreto, las familias de bacterias Methylomonaceae, Methylomirabilaceae y Methylacidiphilaceae, presentes en los sedimentos, promueven el consumo continuo de metano con tasas de eliminación de entre el 65 % al 90 % en función de las condiciones climáticas.

   Además, la también investigadora del MNCN Tamara Martín Pozas, ha destacado que esta es la primera vez que se confirma la existencia de relaciones de dependencia mutua o sintrófica entre el género de bacterias Crossiella y bacterias nitrificantes.

   “Lo más destacado de estas relaciones es que consumen el nitrógeno inorgánico presente en la superficie de los sedimentos, e inducen la formación de depósitos minerales que fijan ese CO2 e intensifican las tasas de oxidación del metano”, ha expuesto.

   La investigación añade que estos depósitos minerales permiten detectar dónde se está produciendo actividad microbiana en el subsuelo simplemente observando las superficies donde se forman.

   El equipo de medición in situ de flujos de intercambio de gases de efecto invernadero entre los sedimentos bicolonizados y la atmósfera subterránea. El sistema combina en serie las cámaras de medición de intercambio de gases y espectrómetros con tecnologías Cavity Ring-Down (CRDS) y de infrarrojos por transformada de Fourier (FTIR), ubicadas en diferentes puntos de la cueva.

   El investigador de la Universidad de Almería, Ángel Fernández-Cortés, ha detallado que para llegar hasta aquí se ha aplicado una combinación de herramientas avanzadas que incluyen el registro de las condiciones ambientales a lo largo de varios ciclos anuales, medición de flujos y señales isotópicas de los gases de efecto invernadero in situ, caracterización biogeoquímica de los sedimentos y el análisis de las poblaciones microbianas y de su metabolismo.

   La investigación se desarrolla en el marco del proyecto de investigación ‘Control Ambiental de la actividad microbiana en ecosistemas naturales subterráneos: implicaciones en flujos de gases de efecto invernadero, detección de bioseñales y estrategias de conservación (SUBSYST por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es determinar los mecanismos de interacción entre la microbiota y el ecosistema subterráneo, para cuantificar la contribución efectiva de estos ecosistemas al ciclo global del carbono.

   El proyecto cuenta con financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación, participa la Universidad de Almería, la Universidad de Alcalá (UAH), la Universidad de Alicante, la Universidad de Amberes (Bélgica) y el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC).

Reference-www.europapress.es

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